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martes, 26 de enero de 2016

Expediente X 2016...La verdad sigue estando ahí fuera.

Hace ya más de veinte años que el agente del FBI Fox Mulder y la doctora Dana Scully entraron con fuerza en nuestras vidas. Para muchos, entre los que me incluyo, la serie original fue un soplo fresco dentro la parrilla televisiva de la época, mucho más acostumbrada a un producto nacional en horas bajas y a series estadounidenses con mucha acción, pero sin demasiada historia, o sitcoms con un humor más o menos cuestionable.

Con nueve temporadas donde brilló con luz propia la ciencia ficción, las teorías cargadas de conspiración, junto a los continuos vaivenes entre la pareja de protagonistas, además de dos películas que nunca llegaron a estar a la altura de la serie, se cerró la historia sin ofrecernos ni una cuarta parte de las respuestas que los espectadores esperábamos recibir ¿Las abducciones fueron reales? ¿Qué sucedió con la hermana de Mulder? ¿Quién aparte del fumador estaba detrás del Sindicato?

Esas y muchas otras preguntas que se quedaron sin respuestas, tal vez y repito el tal vez porque hablamos de Expediente X, puedan ser respondidas las próximas semanas en la nueva mini serie de seis capítulos.

El primer capítulo se estrenó el domingo en Usa (los que queráis verlo en castellano y con la voz original de los dobladores, podréis disfrutar esta noche de un doble episodio en el canal Fox) con un gran éxito de audiencia, pero no así de crítica, ya que el público en su mayoría no ha quedado demasiado satisfecho con el episodio piloto.

Acostumbrado desde hace años a seguir mis series favoritos en VOS, no tenía intención de esperarme a mañana (no tengo el canal Fox), así que ayer lo busqué por la red y por la noche cuando tuve un rato lo vi.

Sin incluir spoilers, aunque quisiera tampoco podría destriparos demasiado este primer episodio, os voy a explicar en unas cuantas líneas cual ha sido mi opinión.

Para empezar e igual que le ha sucedido a mucha gente, he terminado con un regusto amargo. Por un lado ver a Mulder y Scully en acción y como no a Skinner que era uno de mis personajes favoritos, me ha traído buenos recuerdos de mi adolescencia. Por otro lado, la trama inicial me ha parecido demasiado atropellada y te deja la sensación de que te quieren explicar demasiadas cosas en los poco más de cuarenta minutos de metraje del que disponen.

Tampoco ayuda demasiado ver a Mulder tan mayor, ni a Scully con la cara tan estirada que da miedo que se ponga a reír por si se le resquebraja la piel. Pero en este caso no es que sea algo que influya en la calidad del episodio, quizás la falta de expresión de Scully un poco sí, pero son aspectos secundarios.

El mayor problema que le veo, es que como comentaba más arriba, tienes la sensación de ir en un coche a alta velocidad y todo a tu alrededor sucede demasiado deprisa. Ya sabemos que Mulder es un creyente, pero en apenas unos pocos segundos pasa de pensar que le están tomando el pelo, a ser el más ferviente seguidor de una nueva teoría sobre las continuas abducciones que sufre el ser humano en Estados Unidos.

Lo mejor del capítulo sin duda es cuando nos han trasladado mediante un Flashback hasta Roswell. Espero que haya sido algo más que puntual y se siga hablando de ello en los próximos capítulos. Y ya de paso, tampoco estaría de más que empezaran a ofrecernos algunas respuestas. Entiendo y comprendo el motivo por el que nos deniegan gran parte de todas las respuestas que ansiamos, pero al final si se estira tanto el chicle, se rompe.


Resumiendo, estamos delante de un capítulo introductorio con todo lo que ello conlleva, que quizás se aleje demasiado del espíritu de la serie original. Pero sabiendo que son solo seis episodios y con la esperanza de que la serie vaya a ir a más, o al menos los creadores ante las críticas recibidas alentaban a los seguidores con que iba a ser así, voy a seguir con Mulder y Scully hasta el final.

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