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viernes, 29 de enero de 2016

Media Guerra el final de la trilogía del Mar Quebrado de Abercrombie.

SINOPSIS:

La princesa Skara ha sido testigo de cómo todo lo que amaba se convertía en sangre y cenizas, al ser la única superviviente de su derrotada dinastía, deberá vencer la aflicción y el terror, afilar la mente y luchar por Throvenlandia como reina. 

El padre Yarvi ha recorrido un largo camino y ha pasado de esclavo tullido a poderoso clérigo. Ha conseguido que sus antiguos enemigos se vuelvan sus aliados y ha logrado la paz, aunque inestable. 

Todos se preparan para la batalla que se está gestando, Raith, el portador de espada de Grom- gil- Gorm. Algunos han nacido para luchar, quizá para morir. Otros prefieren vivir en la luz. Pero cuando la Madre Guerra extiende sus alas, amenaza con sumir todo el mar Quebrado en la oscuridad más profunda.

La conclusión de la trilogía del Mar Quebrado ha llegado a nuestras librerías mucho más pronto de lo que nadie hubiera esperado, en este caso hay que agradecer el esfuerzo de la editorial y esperemos que otras tomen su ejemplo.

La guerra por fin ha llegado hasta el Mar Quebrado, no es que este sea un mundo pacifico ni mucho menos, pero por fin todo parece indicar que la gran batalla entre los ejércitos del Alto Rey y los de Vasterlandia y Getlandia es inminente.

Como sucedió en el libro anterior, Abercrombie se sirve de las voces de nuevos personajes para narrarnos los sucesos que dirimirán el destino del Mar Quebrado.

Por un lado tenemos a la joven Skara, princesa de Trovenlandia, uno de los aliados de la alianza contra el Alto Rey, que ve como todo su mundo se derrumba cuando su reino es atacado y su abuelo pasado a cuchillo. A partir de ese momento su única obsesión será recuperar lo que es suyo por derecho de sangre y ver muerto al asesino de su abuelo.

El otro punto de vista novedoso de la historia lo tendremos en Raith. Portaespadas del gran y temido Grom Gil Gorm, cuya vida desde niño ha ido encaminada a luchar y ser el más cabrón, entre todos los guerreros que le rodean. Llegar hasta donde ha llegado junto a su hermano Rakki, portaescudos del rompeespadas, le ha costado mucho dolor y no está dispuesto a perder su puesto por nada del mundo. Pero su vida tomará un giro dramático, cuando su amo le aparte de su lado y le obligué a proteger a la frágil princesa Skara. Desde ese momento nada volverá ser lo mismo para Raith.

El último punto de vista del que podremos disfrutar es el de Koll, el joven muchacho que viajó en el Viento del Sur en el libro anterior y que ahora se ha convertido en el aprendiz del Padre Yarvi. Koll es un muchacho de buen corazón, que quiere llegar a convertirse en el mejor hombre que pueda llegar a ser como así le pidió su difunta madre. Pera esa no será una tarea sencilla. Por un lado tendrá que lidiar entre sus ansias de convertirse en un gran clérigo para usar todo ese poder en beneficio de la gente, mientras por otro lado intenta mantener una relación amorosa con una joven a la que tendrá que abandonar una vez jure sus votos.

En las tres ocasiones disfrutaremos de una gran evolución en los personajes. En los casos de Skara y de Koll, estos deberán de madurar a marchas forzadas para cumplir con los objetivos que se han marcado. Raith por otra parte con una personalidad mucho más asentada, sufrirá una evolución en su carácter y forma de ver las cosas, que repercutirá en un personaje mucho más complejo y narrado con gran maestría.  

Gracias a esos tres puntos de vista y a la aportación de otros muchos personajes secundarios ya conocidos por nosotros, como el Padre Yarvi, la Reina Laithlin o Espina Bathu entre otros, Abercrombie es capaz de colocar en el tablero todas sus fichas y explicarnos cada uno de sus movimientos haciendo uso de su maestría. Pero a diferencia de en los dos libros anteriores, esta vez el autor lo hace de una manera demasiado acelerada que no ayuda demasiado a la trama. Por el contrario, su prosa y su ingenio a la hora de plasmar los diálogos de los personajes, añaden un plus de realismo a la historia que se agradece y mucho.

Del final solo os diré que no termina de la forma que esperaba. No por el desenlace en sí, sino más bien por la forma de llegar hasta él que me ha parecido poco trabajada.


COSAS QUE ME HAN GUSTADO:

·     Sin duda el personaje de Raith, tan por otra parte muy del estilo de Abercrombie, me parece lo más destacable de esta tercera entrega. Igual que sucedía con Espina Bathu en el segundo acto, es él quien encarna todos los valores del cruento mundo que rodea al Mar Quebrado.
·     Como suele ser lo habitual, el autor británico nos deleita con unos excelentes diálogos y una prosa dura como el hierro del que están forjados sus personajes.
·      Aunque ya se habían dejado entrever pistas en el anterior libro sobre quienes podrían ser los elfos, he disfrutado mucho de ese hilo de la trama y la visión que tienen los personajes sobre su mundo.

COSAS QUE NO ME HAN GUSTADO:

·   Al terminar de leer el libro, me quedé con la impresión de que habían querido contarme demasiadas cosas en muy pocas páginas y al final había quedado un batiburrillo que sí, pero no.
·         Me encantan las novelas que marcan un ritmo intrépido desde el inicio. Pero en esos casos, hay que tener mucho cuidado para no acelerar demasiado la trama. Y creo que Abercrombie ha caído en ese error, seguramente por como explicaba en el punto anterior, tener que explicar demasiadas cosas en un libro tan corto. Estoy convencido de que este libro con un centenar de páginas más hubiera quedado mucho más redondo.
·         El escena final entre Skara y el Padre Yarvi no creo que llegue a convencer a nadie y me deja un mal sabor de boca que ya me pasó en la anterior trilogía de Abercrombie. Lo veo demasiado simple incluso para la clase de novela que quiere ser. Cuando lo leáis supongo que comprenderéis lo que quiero decir.

CONCLUSIÓN:

Aunque esta tercera novela que cierra la trilogía del Mar Quebrado, contiene los mismos ingredientes que tanto nos gustaron en las dos anteriores, la sensación una vez acabada de leer es mucho más agridulce. Es un buen libro, eso no creo que nadie lo ponga en duda y como explico más arriba tiene muchos puntos a su favor. Pero sus aspectos negativos están más marcados que en las otras dos novelas y no la dejan brillar como todos esperábamos. ¿Entonces es recomendable? Por supuesto. Aquellos que ya hayáis empezado esta trilogía, no podéis, ni debéis dejarla a medias. Para los que todavía no habéis empezado esta trilogía, pues os recomiendo que os hagáis con el primer volumen y según de satisfechos quedéis, decidáis si debéis proseguir o no.

 

NOTA:6.5 sobre 10.

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